loading...
Pin It

Widgets

Macedonia, un país de emigrantes que estudia cambiar de nombre

Upata Digital | 10:43 a.m. | 0 comentarios

¿Votará el pueblo de Gradovci a favor del cambio de nombre de Macedonia en el referéndum del próximo domingo? Dusan Nikolovski tiene la respuesta, ya que es su único habitante, testigo de un éxodo desastroso para el pequeño país balcánico.

Macedonia, un país de emigrantes que estudia cambiar de nombre

"Había unas 100 casas y otras tantas familias", recuerda este hombre de 66 años en su patio, desde donde observa las colinas salpicadas de viviendas en ruinas. "Todo se desmorona lentamente. La gente se ha ido".

Gradovci, a unos 30 kilómetros al sur de la capital, Skopie, no es un caso aislado. No hay datos oficiales, "pero numerosos pueblos del oeste de Macedonia y muchas pequeñas ciudades del este se han vaciado", explica la ministra de Justicia, Renata Deskoska.

El fenómeno comenzó durante la era yugoslava, cuando los campesinos se mudaron para trabajar en la industria.

Años después, la gente empezó a emigrar para huir de un desempleo que se sitúa actualmente en el 22% de la población activa y del estancamiento económico.

La cuestión de la participación

En 2012, un informe de la Unión Europea (UE) indicaba que 500.000 macedonios vivían en el extranjero, esto es, más de un cuarto de su población de 2,1 millones de habitantes.

A falta de censo oficial, nadie conoce la situación exacta hoy en día, pero sí se sabe que el éxodo sigue adelante.

Nadie sabe, por tanto, cuántos macedonios continúan en el país para decir si aceptan cambiar el nombre del Estado por el de "Macedonia del Norte". Menos de 3.000 miembros de la diáspora están inscritos en las listas electorales.

Un "sí" confirmaría la voluntad de reconciliación con Grecia para abrir el camino de la integración en la OTAN y de las negociaciones de adhesión a la UE.

La aprobación del cambio de nombre es muy probable, pero la incógnita tiene que ver con la participación. ¿Alcanzará los 900.000 votantes, la mitad del censo electoral?

Muchos explican que votarán "sí" porque consideran el cambio de nombre como una oportunidad para mejorar la economía y recibir fondos de inversión europeos.

"Quiero que Macedonia sea como Suiza", dice Ismi Aziz, un jubilado que regresó a su casa familiar de Kicevo, en el sur del país, después de pasar 33 años en Suiza.

Corrupción y clientelismo

Cuando se le pregunta por la opinión de los jóvenes de su entorno, el septuagenario, miembro de la minoría albanesa, se ríe a carcajadas. "Aquí no hay jóvenes. ¡Se han ido todos!".

El crecimiento del 2,5% en los dos últimos años es insuficiente para compensar el retraso económico, y las élites del país están cansadas por una cultura de clientelismo y de corrupción.

"Todo el mundo consigue su trabajo, su vivienda, en función de su posición política", asegura Sonja Grazdani, una estudiante de medicina de 21 años, que milita a favor de reformar el sistema de salud.

El funcionamiento actual provoca que haya "malos médicos y pacientes con mala salud", afirma la joven, que tiene previsto abandonar el país al final de sus estudios.

Según el cirujano Nikola Brzanov, fundador del Club de los Jóvenes Médicos, al que pertenece Grazdani, 1.200 médicos abandonaron Macedonia en ocho años.

El país tiene un déficit de pediatras, ginecólogos y médicos de urgencias, una crisis que afecta sobre todo a las zonas rurales.

Pero la salud no es el único sector lastrado por la emigración, dice la ministra Deskoska. "Los jóvenes quieren vivir en un país democrático en el que se respeten sus derechos humanos y en el que puedan tener éxito gracias a sus conocimientos. El reto de este Gobierno es construir un sistema atractivo para los jóvenes".

Nikolovski es una excepción. Tras haber trabajado durante mucho tiempo en la construcción en Skopie, volvió a Gradovci hace una década. Allí pesca, cultiva tomates, pimientos, uva, produce su propio vino y su "rakija", el aguardiente artesanal típico de los Balcanes.

El resto del tiempo intenta convencer a sus amigos de infancia de regresar al pueblo para dedicarse al turismo.

Pero para atraer a los jóvenes, "harían falta mejores sueldos", explica. Y una carretera asfaltada, agua corriente, una red eléctrica... Unas obras que exige en vano a la administración. "A este país no le importan sus pueblos. No crean oportunidades", lamenta. AFP / RA

Categoria: 


from Informe21.com - Actualidad https://ift.tt/2NGpi8f

Archivado en:: , ,

0 comentarios