loading...
Pin It

Widgets

Te contamos la verdad sobre los mitos de la lactancia materna

Upata Digital | 12:40 p.m. | 0 comentarios

La lactancia es una etapa única, pero no por ello deja de estar llena de incertidumbres. Seguro que escucharás una gran cantidad de mitos e historias relacionadas con ella, la mayoría de las cuales son falsas. Te invitamos a conocer mitos sobre la producción de leche y la lactancia en general.

Te contamos la verdad sobre los mitos de la lactancia materna

Antes que nada, vale mencionar que la mejor receta para la lactancia es que sea a demanda, es decir, dar el pecho cada vez que el bebé lo pide. En instancias normales, el pecho produce más leche de la que el bebé toma para que nunca le falte y se regula según la cantidad que el pequeño va tomando.

Siempre que el bebé vaya tomando a demanda y esté dentro del peso normal, no habrá nada de qué preocuparse.

Un punto a tener en cuenta es que la leche materna se digiere en menos de dos horas, por lo que es de esperar que los bebés pidan mamar frecuentemente.

Revisemos, entonces, algunas creencias en torno a la lactancia y veamos qué hay de cierto en ellas y qué no.

Beber mucho líquido aumenta la producción

Es común que muchas mujeres sientan sed al amamantar, pero ello es efecto de la oxitocina, la hormona que estimula la salida de leche. Por ello, deberán responder y beber todo el agua que necesiten, pero eso no significa que beber más aumente la cantidad de leche ni tampoco que la misma salga más aguada si se bebe demasiada agua.

La cerveza ayuda a tener más leche

Si bien es cierto que esta bebida puede estimular la prolactina, hormona responsable de la subida de la leche, no hay estudios que avalen que aumente la producción de leche.

Además, el Comité de Lactancia de la Asociación Española de Pediatría recomienda “no beber alcohol al menos durante los primeros tres meses de lactancia y una vez pasado este tiempo beber solo en cantidades pequeñas, esporádicas y alejadas de las tomas”.

Hay que tomar alimentos ‘productores’

La producción de leche no depende de lo qué comamos o no, es decir, de la dieta materna, sino de la demanda del pequeño.

No es necesario consumir ciertos alimentos que se los tilde de productores de leche, tales como avellanas o sardinas. Si los consumes, genial, pero nada tendrán que ver con la producción de leche materna.

El estrés reduce la cantidad de leche

Aunque es cierto que un disgusto muy grande -como un accidente en automóvil o una muerte cercana- produce adrenalina y cortisol en grandes cantidades, lo que puede inhibir durante un rato la producción de oxitocina, en el pecho seguirá habiendo la misma cantidad de leche que antes del susto.

Lo que sí puede ocurrir es que no salga con tanta facilidad y el niño puede molestarse por ello. Pero se trata de un efecto parcial y transitorio y mientras el niño siga mamando, el pecho seguirá produciendo.

Los pechos pequeños producen menos

Mito total. El éxito de la lactancia no tiene que ver con el tamaño del pecho ni la forma de los pezones. Un pecho pequeño suele tener la misma cantidad de tejido glandular -el que produce la leche-, pero menos tejido adiposo -grasa acumulada- que uno más grande.

Solo excepcionalmente hay pechos, no pequeños, sino atróficos y malformados, que no producen suficiente leche.

La forma de los pezones en general no afectan la lactancia, sin embargo hay situaciones particulares, como son los pezones umbilicados o extremadamente grandes que tienen dificultades al principio. En estos casos, es aconsejable buscar ayuda de un grupo de lactancia para encontrar la mejor posición al amamantar y considerar la posibilidad de usar pezoneras.

Fuente: Nosotras

RA

Categoria: 


from Informe21.com - Salud y bienestar https://ift.tt/2DLBEHg
via IFTTT

Archivado en:: , , ,

0 comentarios