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Con el cierre de Directv se apagó el entretenimiento “más accesible” del venezolano

La salida de Directv de Venezuela, que tomó por sorpresa tanto a los usuarios como a la propia empresa, ha dejado desprovistos a alrededor de dos millones de suscriptores de la fuente de entretenimiento más accesible que tenía el hogar venezolano, y en medio de una cuarentena que tiene a la población encerrada en sus casas para tratar de frenar la propagación del coronavirus.
De acuerdo con el Diario TalCual, fuentes del sector de telecomunicaciones, que solicitaron el anonimato, aseguraron que en los momentos actuales no existe en el país un proveedor de TV que pueda atender a los casi dos millones de suscriptores que deja DirecTV en todo el territorio nacional.
La indisponibilidad de divisas y los bajos ingresos por el congelamiento de las tarifas, que ni siquiera cubren las reposiciones y las reparaciones de los equipos que brindan el servicio, han hecho que las compañías que ofrecen televisión por suscripción en Venezuela, tanto terrestre como satelital, no puedan comprar equipamiento.
“Hay grandes y pequeñas empresas que han perdido la capacidad de brindar calidad de servicio porque no tienen cómo restablecerlo”, aseguró a TalCual una fuente con más de 20 años en el sector, que prefirió no identificarse. “Solamente importar un amplificador para brindarles señal a 30 clientes de un edificio cuesta 600 dólares, cuando lo que paga cada uno es aproximadamente 0,80 dólares mensuales”.
Evelyn González, directora general de la Cámara Venezolana de Televisión por Suscripción (CAVETESU), afirma que DirecTV “era el servicio más económico por la imposibilidad de poder actualizar las tarifas a los precios internacionales. Estaba costando un dólar mensual”, por lo que lamentó que se apagara “el entretenimiento más accesible del hogar venezolano, que lo van a sufrir sobre todo los estratos sociales más deprimidos que no tienen otras opciones como Netflix”.
La representante del gremio de resaltó que en otros países de la región los suscriptores pagan, como mínimo, 15 dólares mensuales por el paquete más básico y económico. “En promedio un servicio de este tipo cuesta 25 dólares, que era, aproximadamente, lo que se pagaba en Venezuela antes de que el gobierno restringiera las tarifas”, señaló.
La falta de equipamiento, la imposibilidad de cablear en algunos sectores que tenían DirecTv y la escasez de combustible para que el personal de otras compañías pueda trasladarse hacia zonas donde sí pueda instalarse el servicio, son tres factores que impedirán que otro proveedor pueda suplir la demanda de los suscriptores huérfanos que deja el que era el principal operador del país.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Telecomunicaciones de Venezuela (CONATEL), Directv contaba con 1,99 millones de suscriptores al cierre del primer semestre de 2019, lo que representa 45,3% del mercado de televisión por suscripción del país.
Carlos Correa, director de la ONG Espacio Público, afirma que el cierre de Directv tiene un impacto importante sobre todo en los sectores con menos acceso a la información, que, por ejemplo, no cuentan con el servicio de Internet. “Va a afectar a sectores donde Directv era el único servicio, la posibilidad de acceder a algún tipo de contenido”.
Señala que ahora un grupo importante de la población no tendrá acceso a información cultural, de entretenimiento y noticiosa, con lo limitado que ya era por las restricciones de la administración de Nicolás Maduro, que ha venido ordenando a los proveedores de televisión por suscripción que sacaran de sus parrillas canales como CNN en Español, BBC y el colombiano NTN24, que informaban sobre la crisis que enfrenta Venezuela.
Con información de Tal Cual

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