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Contradicciones van y vienen en tratamiento de la pandemia

Los anuncios del presidente Nicolás Maduro, su gabinete y algunos gobernadores adeptos han pasado en el último mes de la “cuarentena disciplinada” a las flexibilizaciones y, más recientemente, a la radicalización

Luego de casi dos meses en cuarentena colectiva producto de la pandemia por covid-19, los efectos económicos y sociales de la paralización del país comienzan a sentirse. El decreto de estado de alarma pronto se vence y, aunque está por publicarse la prórroga, las contradicciones gubernamentales dificultan saber si las medidas serán más flexibles o más radicales.

El primer decreto de estado de excepción de alarma fue publicado el 12 de marzo y entró en vigencia al día siguiente, mientras que el segundo salió el 12 de abril y tiene vigencia desde el 13 de ese mes. Contrario a las medidas establecidas por el gobierno, desde hace varias semanas algunos comercios y comunidades empezaron a “levantar”, a su medida, la cuarentena. “He estado viendo una relajación, con actos públicos que no pueden ser. ¡Basta de ‘relajitos’!”, afirmó el presidente Nicolás Maduro en un contacto telefónico con Venezolana de Televisión el 10 de mayo.

El último llamado del mandatario es solo uno en una serie de contradicciones oficiales que se han producido desde el 24 de abril y que ha estado acompañada de medidas más restrictivas en algunos estados del país y hasta un plan, extraoficial, “para el levantamiento progresivo de la cuarentana”.

¿Qué han dicho?

La noche del viernes 24 de abril, el mandatario anunció que el domingo 26 podían salir los niños hasta los 14 años y el lunes 27 lo harían los adultos mayores, ambos grupos en ciertas franjas horarias.

El 26 de abril señaló que había que mantener la cuarentena para poder llegar al punto de flexibilizarla y alcanzar la “normalidad relativa y vigilada”.

El 30 de abril y el 9 de mayo, anunció otras flexibilizaciones, aunque en esta última fecha dijo que un equipo médico le recomendó “radicalizar la cuarentena”. Pese a que ese día resaltó tener “coordinación directa con gobernadores y alcaldes”, al día siguiente les envió un mensaje y los instó a “disciplinar la cuarentena”.

“Cero actos de masas, cero actos públicos”, dijo Maduro, e hizo referencia al incremento de casos en los días previos.

El domingo 3 de mayo, la vicepresidenta ejecutiva señaló que Maduro había pedido un estudio “minucioso” de las medidas de desconfinamiento que se aplican en otros países.

El 8 de mayo, Rodríguez informó que la comisión que preside recomendaría una serie de características que tendrá el levantamiento o flexibilización de la cuarentena para pasar a la siguiente fase, que denominaron “normalidad relativa”.

Al día siguiente, la vicepresidenta entregó las Consideraciones en el plan de normalización relativa en el modelo de protección al pueblo” a Maduro durante un consejo de ministros, mientras que el 10 de mayo resaltó la “disciplina social” mostrada por la ciudadanía durante la flexibilización de esa jornada.

Aún así, el 11 de mayo se apegó a las declaraciones de Maduro y llamó a “no relajar la disciplina social”. “No podemos perder todo lo que hemos avanzado las últimas ocho semanas”, dijo.

Por su parte, el ministro de Comunicación fue el encargado de informar los nuevos casos del 2 de mayo. Señaló que la jornada se estaba dando “con absoluta normalidad y flexibilización de la cuarentena” y criticó las medidas de relajación impuestas por varios países de Europa.

“Si incumplimos las medidas de distanciamiento y cuarentena, la posibilidad de que haya un crecimiento exagerado del número de contagios es muy alta”, advirtió el ministro, aunque no negó la posibilidad de tomar medidas “ordenadas”.

Rodríguez informó que, de no haber implementado la cuarentena en marzo, la cifra de infectados por covid-19 sería de unas 224.000 personas y más de 8.000 fallecidos.

El ministro de Producción Nacional, Tareck El Aissami, señaló el 8 de mayo que los protocolos sanitarios para los sectores económicos exceptuados se replicarán en aquellos que se vayan reincorporando a la actividad económica diaria en la siguiente fase de la cuarentena, principalmente comercios.

El 13 de abril, el ministro de Pesca, Dante Rivas, expuso la necesidad de “radicalizar la cuarentena” en el estado Nueva Esparta, donde fue designado “protector”, debido al aumento de casos positivos por covid-19. La medida implicó la restricción peatonal y vehicular en toda la entidad después de las 2:00 pm.

“Venezuela ha tomado decisiones correctas”, dijo el gobernador de Miranda, Héctor Rodríguez el 26 de abril, al evaluar el trabajo hecho entre el ejecutivo y los gobiernos regionales.

Otras medidas

Algunas medidas tomadas por las distintas autoridades regionales difieren tanto en su dureza como en su cumplimiento. El pase de movilidad impuesto en Catia a mediados de abril, por ejemplo, no fue acatado masivamente por la ciudadanía y se siguen viendo grandes aglomeraciones en sitios como el Mercado de Catia.

Aunque los ministros y vicepresidentes de Maduro hacen alarde del carácter voluntario de la cuarentena, algunos gobernadores como Carmen Meléndez (Lara) y Justo Noguera (Bolívar) impusieron toques de queda en esas regiones, al igual que en Nueva Esparta y el municipio Chacao del estado Miranda.

Mientras, el resto de las entidades y municipios se limitan a restringir el tránsito de peatones y vehículos, así como el cierre de comercios a partir de ciertas horas. Sin embargo, escenarios como los que se ven diariamente en zonas populares de Caracas (Petare, Antímano, El Valle, entre otras) se replican en el interior del país.

RECUADRO

¿Qué dicen los expertos?

Julio Castro, médico infectólogo y miembro de la Comisión de Expertos de la Salud creada por el diputado Juan Guaidó, advirtió en un contacto virtual con los medios de comunicación que es difícil medir el avance de la pandemia en Venezuela porque no se están haciendo suficientes pruebas PCR y los laboratorios están centralizados.

Otros factores, como la falta de gasolina y la reducida oferta aérea que había antes de la cuarentena, podrían haber influido en la cantidad de contagios reales en el país. “Estamos en fase inicial, pero no tenemos instrumentos de medición, por lo que no podemos detallar con seguridad”, señaló Castro.

Alberto Torres/Crónica.Uno

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