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Covid-19: ¿Por qué es leve para algunos, mortal para otros?

¿Por qué algunas perso­nas con Covid-19 sufren complicaciones graves, incluso potencialmente mortales, mientras que otras no presentan síntomas o so­lo presentan síntomas leves?


Ese es uno de los aspectos más confusos de la enfermedad cau­sada por el nuevo coronavirus. Aquí, el doctor Fred Pelzman, mé­dico del NewYork-Presbyterian / Weill Cornell NewYork-Presbyte­rian/Weill Cornell Medical Center y profesor asociado de medicina clínica en Weill Cornell Medicine, aborda algunas de las posibles ex­plicaciones.

Mayores vs. menores

La edad es un factor de riesgo. En comparación con los pacien­tes más jóvenes, los de mediana edad y mayores tienen muchas más probabilidades de sufrir sín­tomas, ser hospitalizados y mo­rir. Un análisis reciente de da­tos chinos estimó la posibilidad de muerte en casos confirmados de COVID-19 en más del 13 por ciento para pacientes de 80 años o más, en comparación con alre­dedor del 0,15 por ciento para pa­cientes de 30 años y prácticamen­te cero por ciento para pacientes menores de 20 años. Un estudio de los primeros casos en los Esta­dos Unidos por los Centros para el Control y la Prevención de Enfer­medades (CDC) tuvieron hallaz­gos similares.

En parte, esto puede explicarse por el hecho de que los sistemas inmunes más antiguos tienden a ser menos eficientes para eliminar las infecciones virales. Sin embar­go, esa probablemente no sea la historia completa. “Las personas de 40, 50 y 60 años generalmente no se ven afectadas por otras in­fecciones virales, como la gripe, de la forma en que son afectadas por COVID-19”, dijo Pelzman.

El COVID-19 severo es impul­sado no solo por el daño viral a las células sino por una “tormenta” reactiva de inflamación que da­ña los pulmones y otros órganos. Puede haber cambios en diferen­tes partes del sistema inmunitario debido al envejecimiento que ha­cen que las personas de mediana edad sean más vulnerables a esta tormenta que los pacientes más jóvenes, incluso si están sanos y no tienen afecciones médicas sub­yacentes. También puede haber factores de estilo de vida, como una mayor probabilidad de en­contrar el virus en entornos socia­les y laborales que frecuentan las personas de mediana edad, que contribuyen a su vulnerabilidad, dijo Pelzman.

Los niños pueden contraer in­fecciones por COVID-19, pero en gran medida no padecen enfer­medades graves. Nuevamente, la razón no está clara. Una sugeren­cia de los estudios de otros virus, incluido el coronavirus relacio­nado que causó la epidemia de SARS 2002-04, es que los niños y los animales más jóvenes pue­den ser mucho menos propensos a desarrollar una tormenta infla­matoria cuando se infectan.

Hombres contra mujeres

Parece que los hombres y las mu­jeres obtienen COVID-19 a tasas aproximadamente iguales, pe­ro en la mayoría de los países, los hombres tienen muchas más probabilidades de morir. En Italia e Irlanda, por ejemplo, los hom­bres representan alrededor del 70 por ciento de las muertes por COVID-19.

 No hay escasez de hipótesis pa­ra esta diferencia. Una es que exis­ten diferencias de sexo en la res­puesta inmune: los estudios de influenza, por ejemplo, han en­contrado que los hombres mayo­res tienden a tener peores resul­tados que las mujeres mayores. Los hombres también tienen más probabilidades de beber alcohol, lo que debilita el sistema inmuni­tario y aumenta la susceptibilidad a la neumonía. Los hombres son mucho más propensos a fumar tabaco, lo que debilita la inmuni­dad y la función pulmonar gene­ral, prepara los pulmones y otros órganos vitales para una mayor inflamación y conduce a una ma­yor susceptibilidad a las infeccio­nes respiratorias y la neumonía. Los médicos chinos que trataban casos de COVID-19 a principios de este año descubrieron que un his­torial de tabaquismo era un factor de riesgo muy fuerte para predecir peores resultados de la enferme­dad.

Aun así, los estudios necesarios para determinar los factores que subyacen a la vulnerabilidad adi­cional de los hombres todavía no se han hecho, enfatizó Pelzman.

TOMADO DE LA REVISTA HEALTH MATTERS
Del New York Presbyterian Hospital

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