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Hasta 200 dólares cuesta un pasaje desde Ciudad Guayana hasta Santa Elena de Uairén

Los transportistas deben pagar 400 dólares por los 130 litros de combustible que se necesitan para llegar hasta el municipio Gran Sabana
La escasez de combustible ha paralizado y encarecido el servicio de carritos por puesto. El precio del combustible entre 3 y 4 dólares en mercados negros dejó por las nubes las tarifas de los viajes terrestres.


Transportistas de rutas nacionales en el estado Bolívar cumplen casi dos meses sin trabajar luego del cierre de las terminales terrestres en el mes de marzo. La cuarentena, a pesar de todo, no es la mayor limitante. Sí lo es la escasez de combustible y la venta de gasolina en el mercado negro a tres dólares el litro.
“No se ha podido trabajar”, señaló Luis Piña, representante de la línea Topabacaxi. De acuerdo con el transportista no han logrado atender a personas que quedaron varadas por la cuarentena debido a que no han sido abastecidos de combustible en las estaciones de servicio.
Un pasaje por puesto hacia Santa Elena de Uairén cuesta 200 dólares debido a que por 130 litros de combustible -necesarios para llegar hasta el municipio Gran Sabana- los transportistas pagan 400 dólares. Piña recalcó que tienen que costear hospedaje entre 30 y 60 dólares la noche, comida, gastos del vehículo y ganancia lo que no permite reducir las tarifas establecidas.
Calculó que de los 120 carros que hacen viajes hacia Santa Elena de Uairén solo estén viajando menos del 5%. “Ya no aguantamos más, la situación ha estado ruda”, aseguró Piña. Tanto a él como otros trabajadores han manifestado su preocupación por los grupos de WhatsApp al no estar produciendo ingresos para vivir. Para ellos, el cierre de los estados y la cuarentena no es tan perjudicial como la escasez de combustible que no les permite hacer servicio a domicilio ni carreras cortas.
En Puerto Ordaz desde 2019 se sufre la escasez de gasolina. Guayaneses han pasado hasta dos noches en colas para surtir gasolina. Pero esto más que por la reventa del mismo, ha sido por el descenso de la producción petrolera y las nulas capacidades de refinación con la que hoy trabajan las industrias venezolanas.
Según las cifras que compartió el secretario de Profesionales y Técnicos Petroleros de Venezuela y secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros y Gasíferos de Falcón, Iván Freites a periodistas del diario TalCual, antes del año 2000 se producía en Venezuela un total de 350 mil barriles de gasolina por día, de los cuales 200 mil barriles diarios eran para consumo de los venezolanos y el resto para la exportación. “Hoy esta exportación está en cero y nos hemos convertido en importadores. Es decir, que ahora para poder cubrir la demanda nacional tenemos que traer de afuera 170 mil barriles de gasolina por día”.
De los 110 mil barriles que demanda el parque automotor venezolano actualmente, Petróleos de Venezuela (Pdvsa) solo cubre 30 mil barriles con gasolina importada, quedando un faltante de 70 mil barriles diarios del combustible. Esto ha ocasionado protestas, pérdida de alimentos, y disminución de las labores productivas de muchos choferes.
“Estoy preocupado por todo, porque no hay gasolina, por el costo de la comida”, comentó Luis Guzmán, dueño de Ejecutivos Guzmán. Tiene 35 años y tres hijos que mantener. Sus expectativas siempre han sido de progreso, pero ahora que se paralizaron sus viajes duda que pueda seguir produciendo.
Como la mayoría de los transportistas quedó perjudicado por la escasez de combustible. Desde que inició la cuarentena no ha podido realizar su primer viaje. “Algunos han salido, pero muy pocos, desde que va de cuarentena me he enterado que han viajado uno o dos -compañeros-”, comentó Guzmán. La demanda de los clientes se redujo con la pandemia y las pocas personas que lo han contactado terminan rechazando los presupuestos.
Contó que los últimos litros que consiguió de gasolina se lo estaban cobrando a 4 dólares el litro por lo que no pudo flexibilizar la tarifa del viaje. Sabe de presupuestos hacia Ciudad Bolívar de 20 dólares por pasajero, mientras a Puerto La Cruz, Maturín y Carúpano no bajan de los 80 dólares por puesto.
Para Guzmán este tipo de viajes también implican riesgos, sobre todo para Santa Elena de Uairén dado que en ocasiones no permiten avanzar por las alcabalas y decomisan el combustible. “Imagínate, si aquí vale 4 dólares, ¿cuánto costará allá?”, preguntó.
Otros choferes han probado suerte esperando días para surtir combustible y así poder trabajar, pero les han negado el suministro. Jesús Gámez, chofer de ejecutivos JEGMA es uno de ellos. Esperó durante tres días para abastecer su vehículo en la estación de servicio de la redoma La Piña, pero los días perdidos fueron en vano: no le suministraron gasolina.
Indicó que los pasajes a Puerto La Cruz se han duplicado de 40 a 80 dólares desde el inicio de la cuarentena y eso sin incluir el cobro de 20 dólares que pueden hacerle para cruzar a otro estado.
Las “mafias de las bombas”, señaló, no les han permitido trabajar desde la cuarentena. En las estaciones de servicio para surtir gasolina les cobran como mínimo 50 dólares. Pese a que lo han contactado para viajes a otras regiones no pudo realizarlos por altos precios que implica comprar combustible en el mercado negro.
En Bolívar, choferes han denunciado cómo desde las estaciones de servicio funcionarios de seguridad venden combustible a personas a cambio de dólares mientras ignoraban a otras que llevaban días esperando ser abastecidos.
En estados como Aragua, Bolívar, Anzoátegui y Zulia personas han quedado varadas desde el anuncio de cuarentena. La crisis del combustible y la poca información suministrada para viajar entre los estados ha limitado las posibilidades de regresar a sus casas ya sea en carro propio o por carritos por puesto.
C.Caroní

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